Política de Tratamiento de Datos Personales

Actualizado: 19 de octubre de 2026Versión: 2026-10-19

01. Quién responde por tus datos

MILLE Motor Culture es una marca dedicada a la cultura automotriz que opera el sitio millemotorculture.com desde Bogotá, Colombia. No es una sociedad constituida: la operan personas naturales en asocio, figura que el artículo 3, literal e), de la Ley 1581 de 2012 prevé expresamente al definir al Responsable del Tratamiento como la persona natural o jurídica que, «por sí misma o en asocio con otros», decide sobre la base de datos o su tratamiento.

Identificación pendiente de publicación. El artículo 12, literal d), de la Ley 1581 de 2012 y el artículo 13, numeral 1, del Decreto 1377 de 2013 exigen informar el nombre, el domicilio, la dirección, el correo y el teléfono del Responsable. Los canales de contacto de esta política son reales y están operativos, y el domicilio es Bogotá, Colombia; lo que no podemos publicar todavía es el nombre legal completo de las personas responsables ni una dirección física de notificaciones, porque no hay ninguna confirmada para el proyecto. No las deducimos de un nombre abreviado ni publicamos la dirección de residencia de nadie como si fuera la de una marca. Esta política se actualizará con esa identificación, con una versión nueva, en cuanto esté confirmada. Mientras tanto, nada de lo que sigue deja de aplicarse: los derechos que se describen aquí se pueden ejercer hoy por los canales de la sección 07.

Contacto para asuntos de datos personales: millemotorculture@gmail.com y WhatsApp +57 312 638 5028. Ese correo es hoy el canal general de MILLE y, a la vez, el canal electrónico habilitado para consultas y reclamos de protección de datos; si más adelante existe un buzón especializado, se anunciará aquí.

02. Qué datos tratamos y de dónde salen

Todo lo que sigue existe de verdad en el sistema. No hay más categorías que estas.

  • Datos de contacto de una consulta. Nombre y, como mínimo, un canal de respuesta: teléfono o correo. El otro queda opcional. También el mensaje —si lo escribes—, el vehículo por el que preguntas y la página desde la que enviaste el formulario. Los entregas tú, en el formulario de contacto o en el de una ficha de vehículo.
  • Prueba de tu autorización. La fecha y hora que genera nuestro servidor, el origen del formulario, la versión de esta política, el identificador y el texto exacto de la autorización que marcaste, una huella criptográfica de ese texto, la dirección IP desde la que se envió y el agente de tu navegador. La IP y el agente los lee el servidor de las cabeceras de la petición; el formulario no tiene ningún campo de IP ni de hora, porque un dato que envía el navegador no probaría nada. Esto existe para poder demostrar qué autorizaste y cuándo, que es lo que exigen el artículo 9 y el artículo 17, literal b), de la Ley 1581 de 2012.
  • Solicitudes sobre tus propios datos. Si escribes para ejercer un derecho, registramos tu nombre, el canal por el que llegaste, al menos una forma de responderte, qué pediste, si acreditaste tu identidad, el estado del trámite, nuestra respuesta y la fecha de cierre. Sin esto no podríamos demostrar que te atendimos.
  • Clics en los enlaces de WhatsApp. De qué enlace salió, qué intención tenía, el vehículo relacionado si lo había y la página, sin parámetros. Sirve para saber si el botón se usa. No guarda IP, ni agente de navegador, ni ningún identificador de persona: es un conteo, no un seguimiento, y no se puede vincular contigo.
  • Datos de quien ofrece un vehículo o una fotografía. Cuando un propietario, un dealer o un fotógrafo nos entrega material, registramos de dónde salió: la fuente, el nombre de quien lo entregó, el autor de la fotografía, la licencia o autorización, quién la dio y dónde está la prueba. Es trazabilidad de derechos: nos permite responder por qué podemos usar una imagen. No se muestra en el sitio público.
  • Acceso del equipo interno. Correo y nombre de las cuentas autorizadas, su último acceso y un registro de las acciones administrativas relevantes —quién cambió qué y cuándo—. La contraseña nunca está en nuestra base de datos: la gestiona Supabase Auth.
  • Control antispam. La IP de la petición se usa como clave en la memoria del servidor para limitar envíos repetidos en una ventana de diez minutos. No se escribe en la base de datos y desaparece con la memoria temporal de la instancia.

No pedimos ni queremos datos sensibles —salud, origen étnico, convicciones, datos biométricos, vida sexual, orientación política— y ningún formulario tiene un campo para ellos. Tampoco tratamos deliberadamente datos de niñas, niños o adolescentes. Responder cualquier pregunta sobre esas categorías es facultativo, y lo mejor es simplemente no escribirlas en el campo de mensaje. Si nos llegan por error, se eliminan.

03. Para qué los usamos

Cada finalidad es específica, y ninguna sirve de comodín para otra cosa:

  • Recibir, revisar y responder la consulta que tú inicias; identificar el vehículo por el que preguntas; y coordinar una visita cuando la pides.
  • Conservar la prueba de tu autorización, para poder acreditarla ante ti o ante la autoridad.
  • Atender, tramitar y responder las solicitudes sobre tus datos.
  • Saber qué páginas y fichas generan interés, con conteos que no se vinculan a ninguna persona.
  • Acreditar que podemos usar el material fotográfico que publicamos.
  • Autenticar al equipo interno y dejar constancia de las acciones administrativas.
  • Frenar el envío automatizado y abusivo de formularios.

No hacemos perfilado, no hacemos publicidad, no vendemos ni alquilamos datos y no los cedemos a terceros para sus propias finalidades. Tampoco hay decisiones automatizadas sobre nada que te afecte.

04. Tu autorización, y cuándo no hace falta

Antes de enviar un formulario público tienes que marcar una casilla que no viene preseleccionada y cuyo texto es exactamente este:

«Autorizo a MILLE Motor Culture el tratamiento de mis datos personales para recibir, revisar y responder esta solicitud, identificar el vehículo por el que pregunto y coordinar una visita si la pido, conforme a la Política de Tratamiento de Datos Personales. Conozco mis derechos como titular y cómo ejercerlos.»

Esa casilla es una autorización de tratamiento, no la aceptación de un documento: por eso enumera las finalidades en vez de remitirte a leerlas. Va separada de los Términos y Condiciones, que no se te piden para enviar una consulta porque enviarla no celebra ningún contrato, y separada de cualquier comunicación comercial. El silencio nunca equivale a autorizar: el artículo 7 del Decreto 1377 de 2013 lo dice expresamente. Guardamos el texto literal que viste, su versión y su huella, de modo que después se puede comprobar carácter por carácter qué autorizaste.

Si no autorizas, el formulario no se envía. Puedes escribirnos por WhatsApp o al correo de la sección 01, y en ese caso el tratamiento se limita a responderte lo que preguntaste.

Hay casos en que la ley no exige autorización —el artículo 10 de la Ley 1581 de 2012 los enumera: requerimientos de autoridad en ejercicio de sus funciones legales u orden judicial, datos de naturaleza pública, urgencia médica, fines históricos, estadísticos o científicos, y registro civil—. Si alguno llegara a aplicarse, seguimos obligados por el resto de la ley.

05. Quién más los trata, y dónde

Hay tratamiento fuera de Colombia y lo decimos sin rodeos. Las figuras del artículo 3 del Decreto 1377 de 2013 no son intercambiables: hay transmisión cuando un encargado trata los datos por cuenta del responsable, y transferencia cuando se comunican a otro responsable que decide sus propios fines. No todos los proveedores encajan en la misma casilla, así que no los metemos todos en una:

  • Supabase — base de datos, autenticación del panel y almacenamiento de las fotografías. Trata los datos por cuenta de MILLE y conforme a nuestra configuración, lo que corresponde a un encargado y a una transmisión internacional. La base de datos de esta aplicación está alojada en la región de Amazon Web Services us-east-1 (Norte de Virginia, Estados Unidos); las regiones aplicables a autenticación y almacenamiento deben confirmarse por separado.
  • Vercel — alojamiento y entrega del sitio. Procesa las peticiones por cuenta de MILLE —misma figura de encargado— y de sus cabeceras lee el servidor la IP que queda en la prueba de autorización.
  • Google — el correo oficial de MILLE es una cuenta de Gmail, así que lo que escribas a ese buzón se trata en la infraestructura de Google, bajo los términos y la política de privacidad de Google aplicables a ese servicio. Siendo una cuenta de uso general y no un servicio corporativo contratado, no afirmamos que Google actúe como encargado por cuenta de MILLE: Google determina aspectos propios de la operación de su servicio. Lo que sí es nuestro, y de lo que respondemos, es el contenido de los mensajes que conservamos y lo que hacemos con ellos.
  • Meta (WhatsApp) — la línea de atención es WhatsApp. Meta no trata esos datos por cuenta de MILLE: opera su propio servicio con sus propias finalidades y políticas, así que respecto de ellas actúa por su cuenta y no bajo nuestras instrucciones. MILLE responde por la conversación que mantiene contigo y por lo que registre de ella.

Dos precisiones honestas. La primera: que un servidor esté en Estados Unidos describe dónde ocurre el tratamiento, no por sí solo su calificación jurídica, que depende del rol real del proveedor y del contrato aplicable. La segunda: el artículo 24, numeral 2, del Decreto 1377 de 2013 exime de informar y de pedir autorización aparte para las transmisiones internacionales cuando existe el contrato de su artículo 25. Esta política no se apoya en esa exención: te informa aquí quiénes son los proveedores y qué hace cada uno, que es más de lo que la exención exigiría.

Al tocar un enlace a WhatsApp o Instagram, tu navegador abre ese servicio y lo que compartas allí se rige por las políticas de su operador. El enlace no envía automáticamente el contenido de ninguna consulta. Fuera de esto, no entregamos tus datos a nadie, salvo a ti —o a tus causahabientes o representantes debidamente acreditados— y a las autoridades que los soliciten en ejercicio de sus funciones legales o por orden judicial, como prevé el artículo 13 de la Ley 1581 de 2012.

06. Cuánto tiempo los guardamos

El artículo 11 del Decreto 1377 de 2013 permite conservar los datos «durante el tiempo que sea razonable y necesario» para la finalidad que los justificó, y obliga a suprimirlos cuando esa finalidad se cumple. Ninguna norma colombiana fija un número de meses para lo que trata este sitio, así que los plazos que siguen son decisiones internas de MILLE, y los distinguimos de los deberes legales a propósito:

  • Consultas y datos de contacto — 24 meses desde que la conversación se cierra, y antes si nos lo pides. Plazo interno.
  • Prueba de la autorización — 5 años desde el evento. Plazo interno, pero con un deber legal detrás: el artículo 17, literal b), de la Ley 1581 de 2012 obliga a conservar copia de la autorización, y no fija cuánto. Cinco años cubren con holgura el tiempo en que alguien podría reclamarnos o la autoridad preguntarnos. Por eso una prueba de autorización no se borra cuando se borra la consulta: se desvincula de ti y queda acreditando que hubo una autorización de esa versión, a esa hora y desde ese formulario, sin conservar a quién se refería.
  • Trámites sobre tus datos — 5 años desde el cierre, para poder demostrar que los atendimos. Plazo interno.
  • Conteos de WhatsApp — 24 meses. Plazo interno. No contienen datos de contacto.
  • Registro de acciones del equipo — 5 años. Plazo interno.
  • Trazabilidad de derechos de fotografías — mientras la fotografía se use y mientras duren las obligaciones de su licencia o autorización. Plazo interno.
  • IP del control antispam — 10 minutos, en memoria del servidor y sin pasar por la base de datos.

La revisión y supresión se hacen de forma controlada, no con un proceso automático que borre solo: preferimos que la eliminación de datos de personas sea una decisión verificada antes que un trabajo desatendido que una madrugada borre lo que no debía.

Período de vigencia de la base de datos: indefinido mientras MILLE opere y mantenga las finalidades descritas aquí; los datos de cada persona, en cambio, no son indefinidos y se conservan solo los plazos de arriba. Si MILLE dejara de operar, las bases se suprimen salvo lo que haya que conservar por un deber legal.

07. Tus derechos y cómo ejercerlos

Como titular, el artículo 8 de la Ley 1581 de 2012 te reconoce el derecho a conocer, actualizar y rectificar tus datos; solicitar prueba de la autorización que otorgaste; ser informado, previa solicitud, del uso que les hemos dado; acceder gratuitamente a ellos; revocar la autorización y solicitar su supresión cuando proceda; y presentar quejas ante la Superintendencia de Industria y Comercio.

Puedes consultar tus datos gratis al menos una vez al mes y cada vez que esta política cambie de forma sustancial, como señala el artículo 21 del Decreto 1377 de 2013.

Cómo pedirlo. Escribe a millemotorculture@gmail.com o al WhatsApp +57 312 638 5028, indica «datos personales», dinos qué derecho quieres ejercer y danos algo con lo que podamos encontrar tu solicitud —el correo o el teléfono que dejaste—. De las solicitudes se encarga directamente el equipo de MILLE, que es quien atiende ese buzón; no necesitas enviar más información que la necesaria para ubicarte.

Acreditación. Antes de entregarte datos o borrarlos te pediremos verificar que eres tú, o que representas al titular, como exige el artículo 20 del Decreto 1377 de 2013. No es burocracia: atender una supresión sin comprobarlo sería borrarle los datos a alguien a petición de un tercero.

Plazos. Las consultas se atienden en un máximo de diez (10) días hábiles; si no es posible, te informamos el motivo y la nueva fecha, que no pasará de cinco (5) días hábiles más (artículo 14 de la Ley 1581 de 2012). Los reclamos —corrección, actualización, supresión, revocatoria, o el presunto incumplimiento de un deber— se atienden en quince (15) días hábiles, prorrogables como máximo ocho (8) días hábiles más (artículo 15). Si el reclamo llega incompleto, te lo pediremos dentro de los cinco (5) días siguientes.

Límites, dichos con claridad. Revocar la autorización o pedir la supresión procede en los términos de la ley, y hay datos que no podemos borrar mientras exista un deber legal de conservarlos o sean necesarios para atender una reclamación en curso. Cuando sea el caso, te diremos cuál es el motivo en vez de dejar la solicitud sin respuesta.

Ante la autoridad. Puedes presentar queja ante la Superintendencia de Industria y Comercio. El artículo 16 de la Ley 1581 de 2012 pide agotar antes el trámite de consulta o reclamo ante nosotros.

08. Comunicaciones comerciales

Hoy MILLE no envía comunicaciones comerciales ni publicitarias. No hay boletín, ni campañas, ni listas de difusión, ni mensajes automáticos. Si escribes preguntando por un carro, te respondemos esa pregunta: responder a tu propia solicitud no es publicidad, y el artículo 8 de la Ley 2300 de 2023 exceptúa expresamente el envío de «información solicitada por el consumidor».

Haber preguntado por un vehículo no te suscribe a nada. Si algún día MILLE quiere enviar novedades, hará falta tu consentimiento aparte, voluntario y sin preseleccionar, negarlo no te impedirá enviar una consulta, y esos envíos tendrán que respetar los canales que autorices, los horarios del artículo 3 de la Ley 2300 de 2023 —lunes a viernes de 7:00 a. m. a 7:00 p. m. y sábados de 8:00 a. m. a 3:00 p. m., sin domingos ni festivos—, su periodicidad y un mecanismo sencillo para darse de baja en cualquier momento.

09. Seguridad

Las solicitudes, las pruebas de autorización, las IP registradas y los trámites sobre datos no son públicos en ninguna parte: viven detrás de sesión autenticada y rol autorizado, y solo los ve el equipo de MILLE. La API de datos de la base está cerrada para clientes anónimos y autenticados a nivel de la propia base, de modo que no basta con conocer una URL. El servidor valida todo lo que recibe, limita el tamaño de lo que acepta y frena los envíos repetidos. Las pruebas de autorización, además, están protegidas contra modificación y borrado por una restricción de la propia base de datos, y no solo por el código de la aplicación: la aplicación no puede alterarlas ni queriendo.

Estas medidas reducen el riesgo. Ningún sistema conectado a internet puede prometer seguridad absoluta, y no se lo vamos a prometer. Si detectamos un incidente que afecte tus datos, actuaremos conforme al artículo 17, literal n), de la Ley 1581 de 2012, que obliga a informar a la autoridad de protección de datos.

10. Cookies, menores y cambios

El sitio público no usa cookies de analítica ni de publicidad, ni almacenamiento local de seguimiento. El detalle está en la Política de Cookies.

El sitio no está dirigido a niñas, niños o adolescentes y no solicita deliberadamente sus datos. Si llegan por error, escríbenos para revisarlo y aplicar las reglas del artículo 7 de la Ley 1581 de 2012 y del artículo 12 del Decreto 1377 de 2013, con prevalencia de sus derechos.

Esta política puede cambiar. La versión y la fecha vigentes están al principio de la página, y cada versión queda vinculada a las autorizaciones que se otorgaron mientras estaba en vigor: una versión ya publicada no se reescribe. Un cambio sustancial —por ejemplo en la identificación del Responsable o en las finalidades— se comunicará de forma oportuna antes de aplicarlo, como pide el artículo 13 del Decreto 1377 de 2013, y si cambia la finalidad del tratamiento pediremos una autorización nueva antes de tratar los datos para ella.

Esta política se rige por la Constitución Política de Colombia (artículo 15), la Ley 1581 de 2012, el Decreto 1377 de 2013 compilado en el Decreto 1074 de 2015 y las demás normas que las modifiquen, adicionen o reglamenten. Entra en vigencia el 19 de octubre de 2026.